La zona arqueológica de Monte Alban se localiza a 12 kms. de la ciudad de Oaxaca, en el cerro del mismo nombre, esta expeldorosa ciudad fue fundada por los zapotecas en el año 700 a.c y según algunas referencias fue abandonada en el siglo IX de nuestra era aproximadamente.

Monte Alban, una de las grandes metrópolis de Mesoamérica, tanto por el número de pobladores, como por su gran importancia de su vasta cultura. Muestra de la importancia de la cultura de la cultura son los vestigios encontrados en los diferentes lugares en que se asenaron.

Datos para el Viajero

Horario:   8:00 – 17:00 hrs.
Costo de Entrada: $65.00
Abierto Todos los días

Como llegar a Monte Albán

Existen varias formas de llegar a Monte Albán, tomando un tour de día completo, a través de vehiculo o tomando un autobus hacia la zona arqueologica. 

La zona arquelogica de Monte Albán se encuentra aproximadamente 30 minutos desde el centro de la ciudad puede usar este mapa como ruta para llegar a la zona arqueologica a través de automovil.

En caso de no contar con vehiculo 

Dentro de la ciudad podrá encontrar transporte a Monte Albán, uno de ellos esta ubicada sobre la calle de Mina.

Estos autobuses lo llevarán directamente a Monte Albán con un costo aproximado de $70.00 pesos por persona, ida y vuelta.

Sus salidas son cada hora a partir de las 8:30 a.m. y siendo la última en salir a las 15:30 hrs.

 Un poco de la Historia de Monte Alán

La cultura zapoteca, tuvo un auge y esplendor similar a las culturas conocidas en la misma época entre las que podemos mencionar la olmeca, la teotihuacana, la mexica y la maya, con quienes se interrelacionó de diversas formas.

Sin embargo por causas aun no establecidas de forma fehaciente, la ciudad de Monte Alban fue abandonada al final de la fase Xoo, en los años 900 de nuestra era aproximadamente. Poco después los mixtecos ocuparon el recinto ceremonial en tiempos del periodo postclásico.

Al abandonar Monte Alban los zapotecos se dividieron politicamente y tuvieron asentameintos en Yagul, Zaachila, Tehuantepec y Lambityeco.

 

Las principales edificaciones del conjunto de son:

La Gran Plaza
Juego de Pelota
Sistema II
Los Danzantes
Edificio J
Edificios Centrales G,H,I
El Palacio
Plataforma Sur
Sistema 7
Venado
Tumba 7

La Tumba 7

La Tumba 7 fue descubierta por Alfonso Caso Andrade el 9 de enero de 1932. Aunque los zapotecos eran conocidos por sus costumbres funerarias que incluían el enterramiento de importantes personajes acompañados de ricas ofrendas de cerámica y objetos preciosos, el repertorio de objetos hallados por Caso en Monte Albán era de índole distinta.

Numerosos objetos de oro fueron encontraron en el lugar, incluido algunos famosos pectorales de oro trabajados en técnica de filigrana, que son también piezas muy conocidas de la orfebrería mesoamericana precolombina. Entre estos se encuentran los pectorales del Dios de la Muerte y del Dios del Sol.

La Tumba 7 fue construida en el Clásico Temprano, pero el estilo de los artefactos depositados en su interior indica que son del Posclásico, cuando la ciudad de Monte Albán ya había sido abandonada.

En la tumba también se encontraron restos óseos humanos, que investigadores de la Universidad de Harvard, en un estudio reciente, han fechado entre 1200 y 1400 d.C. Se trata de muchos huesos sueltos, que no constituyen esqueletos completos ni entierros primarios y probablemente formaron parte de envoltorios sagrados. La tumba del Clásico parece haber sido reutilizada en el Posclásico como un santuario subterráneo para el culto a los ancestros.

Un indicio de los actos de veneración religiosa es, por ejemplo, un bule (tecomate) de oro, ya que ese objeto servía como contenedor de tabaco molido, que era (y sigue siendo) un ingrediente importante en los rituales mesoamericanos. Es probable que hubiera un orden cosmológico en la forma en que los artefactos y restos fueron depositados.

No debe ser casualidad que en el mero centro de la tumba se encontró un disco de oro con la representación de un corazón. Es una ofrenda que, a la vez, le da a la tumba la calidad de un ser vivo.

Entre los objetos de oro hay anillos, collares, pectorales y otros adornos –campanitas y representaciones de aves y mariposas, así como dioses de luz y alegría– que evocan el ambiente de la corte real, así como de la Casa del Sol, la morada de quienes después de su muerte iban a acompañar al dios Sol.